El viento decide qué se queda y qué se cae en La Manga
Las conocidas letras de La Manga, situadas a ras de suelo en el acceso principal y sin que supongan ningún tipo de riesgo para la seguridad, han cambiado recientemente su imagen. Durante la pasada Navidad, el conjunto contaba con un fondo decorativo con motivos navideños, instalado como parte de la ambientación festiva, que ha sido retirado desde hace una semana.
Este cambio ha llamado la atención de vecinos y visitantes, especialmente porque el alumbrado navideño permanecía instalado hasta el pasado 27 de enero. Ha sido precisamente el temporal de viento de los últimos días el que ha provocado la caída de algunos elementos decorativos en distintos puntos de La Manga, tal y como informó este diario y que ha acelerado la retirada de otros elementos.
Avisos tras la caída de otros elementos
Según han señalado vecinos de la zona, fue tras la caída de uno de los elementos del alumbrado navideño cuando se dio aviso a las autoridades ante el riesgo que podían suponer otros letreros y decoraciones aún instalados, especialmente con la previsión de nuevas rachas de viento.
El fondo navideño instalado tras las letras de la entrada de La Manga sí fue cambiado, a pesar de que las propias letras, al encontrarse a ras de suelo, no representaban peligro alguno.
La paradoja de lo estético frente a lo esencial
La retirada de este fondo decorativo ha reabierto un debate recurrente en La Manga:
la prioridad que se da a determinadas actuaciones estéticas, frente a problemas que afectan directamente al día a día de la zona y que llevan tiempo sin resolverse.
Entre las principales quejas vecinales se encuentran baches y socavones en calzadas y aceras, que persisten desde hace meses, así como la falta de alumbrado público en la entrada de La Manga, una situación que, según denuncian los vecinos, se prolonga desde hace cerca de un año, dejando uno de los principales accesos en condiciones de escasa visibilidad durante la noche.
Mientras tanto, residentes y usuarios habituales de La Manga reclaman que, más allá de actuaciones puntuales o estacionales, se aborden de manera prioritaria los problemas estructurales y de mantenimiento que afectan a la seguridad y a la imagen de la zona durante todo el año.











































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































