Murcia vuelve a brillar en el mapa turístico nacional, y esta vez con un protagonista muy especial: Cabo de Palos. La Guía Repsol lo ha coronado como el pueblo más bonico de la Región, un reconocimiento que premia su encanto costero, su faro icónico y ese aire marinero que enamora a quien lo pisa.
1. Cabo de Palos
Destino veraniego por excelencia, Cabo de Palos es una auténtica joya costera del patrimonio murciano. Playas como Levante o La Barra ofrecen aguas cristalinas, y en el Parque Regional de Calblanque se esconden calas vírgenes de postal. Su litoral es un paraíso para los amantes del buceo, el snorkel o las rutas en kayak, siendo uno de los refugios más importantes de Europa para las praderas de posidonia.
La experiencia se completa en la mesa: restaurantes y chiringuitos especializados en arroces, con pescado fresco y marisco de primera, hacen que su fama gastronómica se extienda por toda la Región. Mención especial al restaurante ‘El Mosqui’ (1 Sol Guía Repsol), donde además de probar el tradicional arroz caldero, el chef Sergio de la Orden sorprende con un menú creativo que fusiona tradición y vanguardia.

El resto del top murciano
La lista continúa con auténticas joyas: Moratalla con su historia y montañas, Águilas y su sabor mediterráneo, Calasparra y su arroz único, Cehegín con su casco histórico, La Azohía y sus calas escondidas, Blanca en pleno Valle de Ricote, Mula y su patrimonio, y Aledo con sus vistas de vértigo.
Entre todos condensan playas de ensueño, ríos con piscinas naturales, castillos medievales y una gastronomía que sabe a tradición. No es de extrañar que el sureste peninsular se haya colado entre los destinos favoritos del año.
📸 Este verano, apunta estos nombres y descubre por qué Murcia no solo es sol y playa… ¡es pura magia!
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