1966 | El hallazgo de un lingote de plomo en Cabo de Palos destapa un pecio romano en sus aguas
30 de enero de 1966
El pescador de Cabo de Palos, Isidoro Laorden, encontró un lingote de plomo en las profundidades lo que obligó a un equipo de buceadores a sumergirse en el lugar señalado para averiguar si eran restos de algún naufragio.
Los historiadores determinaron su origen: un pecio romano.
“El delegado provincial de Excavaciones Arqueológicas y director del Museo de Arqueología, don Manuel Jorge Aragoneses, ha señalado que el auténtico interés del hallazgo reside, fundamentalmente, en dos puntos: ver si el barco que transportaba esos lingotes conserva su estructura y si el naufragio respetó las zonas de carga y estiva, con vistas al conocimiento de la arquitectura naval hispano-romana”.



















































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































