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El fotógrafo José Espinosa: “Con la caída del camello de El Palmero, La Manga pierde uno de sus símbolos más reconocibles”

La reciente caída de la emblemática figura del camello situada junto a la antigua discoteca El Palmero, en La Manga del Mar Menor, ha generado nostalgia entre vecinos, visitantes y profesionales que durante décadas utilizaron este icono como referencia visual de la zona. Entre ellos se encuentra el fotógrafo documental de bodas José Espinosa, quien ha trabajado durante más de diez años realizando reportajes de bodas, parejas y familias en el entorno del Mar Menor.

Espinosa explica que la figura “era un punto muy reconocible de La Manga, un lugar con mucha personalidad y con un valor simbólico para vecinos y visitantes”. Según señala, el camello formaba parte del imaginario colectivo de quienes vivieron la época dorada de la zona, especialmente durante los años noventa, cuando el entorno de El Palmero se convirtió en uno de los centros de ocio más populares.

Para el fotógrafo, el enclave tenía un valor añadido en el ámbito profesional. “No era solo un fondo bonito, era un sitio que situaba la fotografía en La Manga sin necesidad de explicarlo”, destaca, recordando que durante años fue escenario habitual de reportajes de boda y preboda gracias a la combinación del entorno natural con un elemento icónico fácilmente identificable.

La desaparición de la figura supone, en su opinión, la pérdida de “un elemento muy reconocible” dentro del paisaje visual de la zona. No obstante, aclara que a nivel profesional “no supone un problema porque La Manga tiene muchos otros espacios espectaculares”, aunque reconoce que “sí se pierde un símbolo que formaba parte del imaginario visual” del destino turístico.

Como muchos vecinos, Espinosa confía en que el camello pueda restaurarse en el futuro. “Me gustaría que pudiera recuperarse, no solo por su utilidad fotográfica, sino porque es un símbolo muy querido y muy asociado a la historia reciente de La Manga”, afirma.

Mientras tanto, el fotógrafo señala que existen otros escenarios que continúan ofreciendo una identidad muy reconocible para las sesiones fotográficas, como el entorno del puerto y las calles junto al mar en Cabo de Palos, el Paseo del Galúa con la isla Grosa al fondo o la Cala del Pino al atardecer, que considera “uno de los lugares más especiales por la luz, la tranquilidad y el ambiente natural que se crea a última hora del día”.

José Espinosa, especializado en fotografía documental —un estilo que busca captar momentos reales “sin forzar situaciones ni poses”—, continúa desarrollando su trabajo en la zona del Mar Menor, apostando por imágenes naturales que reflejen la esencia de cada pareja y cada momento, incluso tras la desaparición de uno de los símbolos más fotografiados de La Manga.

Puedes seguir a José Espinosa en Instagram: https://www.instagram.com/jose_espinosa_photographer/