La Región de Murcia pierde vivienda en alquiler pese a la eliminación de miles de pisos turísticos en 2025
La oferta de alquiler permanente cae en 351 viviendas mientras el alquiler de temporada crece con fuerza
La retirada de miles de viviendas turísticas en 2025 no ha servido para aumentar la oferta de alquiler residencial en la Región de Murcia. Según un estudio de Idealista, la comunidad perdió 351 viviendas en alquiler permanente durante el último año, a pesar de que se revocaron 2.075 solicitudes del Registro Único de alquileres de corta duración.
En teoría, la eliminación de estos pisos turísticos debería haber contribuido a engrosar el mercado del alquiler tradicional. Sin embargo, los datos muestran el efecto contrario: muchos propietarios habrían optado por vender los inmuebles, mantenerlos vacíos o destinarlos al alquiler de temporada, un formato con menos restricciones.
De hecho, el alquiler de temporada creció en la Región de Murcia en 1.493 viviendas en 2025, confirmando el desplazamiento de la oferta hacia modelos más flexibles y menos regulados.
Un patrón que se repite en gran parte de España
El caso murciano se enmarca en una tendencia generalizada en el país. A nivel nacional, el alquiler permanente se redujo en 25.836 viviendas, mientras que el alquiler temporal aumentó en más de 58.000 unidades, pese a la retirada de más de 84.000 viviendas turísticas del registro.
Solo cuatro comunidades autónomas lograron incrementar su parque de alquiler permanente en 2025: Comunidad Valenciana, Extremadura, La Rioja y Ceuta. El resto, incluida Murcia, registró descensos.
Más regulación, pero sin trasvase al alquiler tradicional
El sistema del Registro Único de alquileres de corta duración, en vigor desde julio de 2025, ha provocado miles de revocaciones por incumplir requisitos como licencias turísticas, autorizaciones de comunidades de vecinos o uso indebido de viviendas protegidas.
Sin embargo, lejos de trasladarse al alquiler residencial, gran parte de estos inmuebles han salido del circuito habitual, reforzando la presión sobre el mercado del alquiler de larga estancia.
En el caso de la Región de Murcia, los datos reflejan una conclusión clara: la reducción de vivienda turística no se ha traducido en más oferta de alquiler para residentes, sino en un reajuste del mercado hacia el alquiler temporal.











































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































