Johan, ciudadano belga de 73 años, perdió la vida el pasado miércoles mientras practicaba wingfoil en el Mar Menor, a la altura de La Manga, en una jornada marcada por la borrasca Kristin. Tal y como informó EL ESPAÑOL, el hombre se adentró en el mar desde un camping de San Javier pese a la alerta naranja por fenómenos costeros, con rachas de viento que alcanzaron entre 65 y 90 km/h y fuerza 10 en algunos momentos.
Tras varias horas sin noticias, un amigo alertó a los servicios de emergencia, activándose un amplio dispositivo de búsqueda en el que participaron Policía Local de San Javier, Guardia Civil y Salvamento Marítimo. Finalmente, el cuerpo fue localizado sin vida sobre unas rocas en el kilómetro 15 de La Manga, junto a parte de su equipo.
Entre los aficionados a los deportes náuticos, el suceso abrió un debate, ya que algunos señalan que el wingfoil es una modalidad considerada, en condiciones normales, de menor riesgo y relativamente segura, apuntando a que el fuerte temporal y el viento extremo pudieron ser factores determinantes en el desenlace. La Guardia Civil mantiene abierta una investigación para esclarecer las causas exactas del fallecimiento.
