Las Amoladeras es un enclave arqueológico único situado en la franja que separa La Manga de Cabo de Palos, un espacio que ha permanecido prácticamente libre de urbanización gracias a la protección natural que ofrece el yacimiento. Si no fuera por ello, hoy la zona probablemente estaría cubierta de edificios y urbanizaciones.
El lugar alberga cinco yacimientos arqueológicos datados en torno al 2.700 a.C., restos de un poblado eneolítico que constituye un patrimonio prehistórico de incalculable valor. A pesar de ello, expertos y vecinos reclaman medidas para protegerlo y ponerlo en valor. Entre las propuestas destacan la instalación de una caseta de interpretación, la reconstrucción de una cabaña de adobe con su distribución interna original y la organización de visitas guiadas por licenciados en Arqueología de la Universidad de Murcia, un colectivo con alta tasa de desempleo.
Como recordatorio histórico, en 2015, el arqueólogo y divulgador Javier García del Toro ofreció una charla en Las Amoladeras denunciando el abandono del yacimiento. Él fue el primero en dedicarle una tesis en 1972 y dirigió excavaciones en 1981, de las que se extrajeron materiales líticos, restos de jabalíes, bisutería y otros objetos que hoy se conservan en el Museo Arqueológico de Cartagena.

Diez años después de aquella advertencia, la situación sigue siendo la misma. La reivindicación es clara: es urgente poner en valor Las Amoladeras antes de que se pierda para siempre este patrimonio único de la prehistoria en la Región de Murcia.
