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El día que se planteó ensanchar La Manga para solucionar sus problemas

En noviembre de 2015, el entonces alcalde de Cartagena, José López, planteó públicamente un proyecto de ensanchamiento de La Manga como posible solución a los problemas estructurales y de gestión del litoral en esta zona del Mar Menor.

La propuesta fue trasladada a los vecinos de La Manga mediante una carta en la que el alcalde solicitaba su apoyo para instar a la Comunidad Autónoma a modificar el destino de seis millones de euros. Según el escrito, dicha cantidad estaba prevista para actuaciones que el regidor consideraba de escasa utilidad, como “mini paseos”, y defendía que esos fondos se destinaran a la realización de los estudios técnicos previos necesarios para evaluar la viabilidad del proyecto de ensanchamiento.

José López señalaba que, si los vecinos compartían lo que definía como “la benignidad” de la propuesta, era importante que mostraran su respaldo público con el fin de que dichos estudios se pusieran en marcha. En su planteamiento, el alcalde sostenía que la solución de fondo a la problemática de La Manga pasaba por una intervención integral en la costa.

El proyecto contemplaba la construcción de espigones a lo largo de todo el litoral, siguiendo modelos aplicados en otros países, como Italia, con el objetivo de favorecer el recrecimiento de las playas y generar nuevo espacio dentro del dominio público marítimo-terrestre. En ese nuevo espacio, según la propuesta, podrían implantarse servicios e infraestructuras complementarias.

El alcalde reconocía la complejidad técnica y ambiental de la iniciativa y subrayaba la necesidad de llevar a cabo estudios detallados por parte de universidades u organismos especializados. Estos análisis deberían tener en cuenta factores como corrientes, mareas y otras variables determinantes para el resultado final de la actuación. En la carta también se hacía referencia al uso de modelos de laboratorio y simulaciones avanzadas para evaluar el impacto sobre el medio marino y garantizar que la intervención no resultara lesiva.

El escrito concluía con un agradecimiento a los vecinos de La Manga por su paciencia con el Ayuntamiento de Cartagena, al que el propio alcalde describía como una administración en situación de quiebra económica en aquel momento.

Aunque hoy sea el Día de los Inocentes, esta propuesta fue real y corresponde a noviembre de 2015, en un contexto concreto de debate sobre el futuro urbanístico y ambiental de La Manga.