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Comienza la cuesta arriba en La Manga

Se va acercando el final del verano y, con él, la ilusión pasajera de La Manga llena de vida, turistas y servicios. Arranca ahora la travesía de diez largos meses hasta el próximo verano, marcada por un contraste cada vez más doloroso: lo que en verano se exhibe como escaparate turístico, en otoño se convierte en una postal de abandono.

Este verano lo hemos visto todo: apagones de luz que dejaron a vecinos y negocios tirados, playas cerradas por vertidos, atascos kilométricos, animales muertos en la orilla de la playa y, como guinda, una intoxicación alimentaria en un hotel. Tampoco olvidar el maltrato al Mar Menor con fiestas casi a diario en entornos protegidos como la Isla del Ciervo. Un verano completo, sí, pero completo en problemas que muestran las costuras de una zona que vive del turismo sin que nadie garantice un mínimo de dignidad en su día a día.

Lo más grave es lo que viene ahora: el silencio. Los medios se olvidan, las instituciones se esconden y la vida en La Manga entra en ese letargo forzado por los recortes. Lo que se gana en verano se pierde con la llegada del otoño: menos limpieza, menos vigilancia, menos mantenimiento y, cómo no, menos transporte.

Un ejemplo claro es la supresión del autobús de las 6:45 de la mañana hacia Cartagena. Un recorte que puede parecer menor en un despacho, pero que en la vida real significa que vecinos no puedan llegar a tiempo a una cita médica o cumplir con su jornada laboral. ¿Quién responde por esto? Nadie. Porque cuando acaba agosto, acaba también el interés institucional por La Manga.

Los que se quedan a vivir y resistir durante el resto del año cargan con las consecuencias de un abandono que parece asumido como normal. Pero no debería serlo.

La Manga no puede seguir siendo ese lugar que solo existe cuando hay fotos de chiringuitos llenos y playas repletas. La Manga es, también, el día a día de sus vecinos, que merecen servicios estables y respeto los doce meses del año. Y eso, por ahora, sigue siendo la gran deuda pendiente.

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