El Ayuntamiento de Cartagena ha encargado a la Cátedra de Movilidad de la UPCT un estudio que apuesta por optimizar la infraestructura existente y evitar grandes obras
La movilidad en La Manga del Mar Menor podría afrontar un importante cambio de modelo para intentar reducir los grandes atascos que se producen durante los días de mayor afluencia del verano. El Ayuntamiento de Cartagena ha encargado a la Cátedra de Movilidad de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) un estudio para analizar la situación y plantear soluciones que permitan mejorar la circulación.
Así lo ha explicado el profesor Salvador García Ayllón, de la Cátedra de Movilidad de la UPCT, en una entrevista concedida a Onda Regional de Murcia, en la que ha avanzado algunas de las líneas sobre las que se está trabajando.
García Ayllón ha asegurado que “evidentemente” la movilidad de La Manga tiene solución, aunque ha advertido de que las actuaciones deben adaptarse a una realidad muy particular: una población que ronda las 6.000 personas durante buena parte del año y que puede alcanzar cerca de 250.000 personas durante el verano.
Carriles reversibles para aprovechar los cuatro carriles existentes
Una de las principales propuestas que se están estudiando pasa por implantar carriles reversibles, de manera que la capacidad de la carretera pueda adaptarse a la dirección en la que se concentre el tráfico en cada momento.
Actualmente, La Manga dispone de cuatro carriles en sus accesos principales, dos de entrada y dos de salida. Sin embargo, durante determinados momentos de máxima afluencia se produce una situación claramente asimétrica: mientras los dos carriles de entrada están completamente saturados, los de salida presentan una menor intensidad de tráfico, y viceversa durante las operaciones de regreso.
El planteamiento sería permitir que, en función de las necesidades, pudiera disponerse de tres carriles en el sentido de mayor demanda y uno en el contrario, utilizando sistemas de señalización y gestión dinámica.
El objetivo no sería ampliar de forma permanente la carretera, sino aprovechar mejor una infraestructura que ya existe.
Inteligencia artificial y un “gemelo digital” de La Manga
El estudio plantea además incorporar tecnología para conocer en tiempo real el comportamiento del tráfico. Entre las herramientas que se barajan está la creación de un “gemelo digital”, un modelo que permitiría analizar espacialmente cómo funciona la movilidad en cada momento.
A ello se añadirían sistemas de apoyo a la toma de decisiones mediante inteligencia artificial, capaces de analizar los datos y ayudar a determinar cuándo y cómo modificar la distribución de los carriles.
La filosofía que defiende la Cátedra de Movilidad es clara: más gestión y tecnología y menos grandes obras de infraestructura.
El objetivo sería actuar especialmente sobre los aproximadamente 10 o 15 días del verano en los que se concentran los mayores problemas de tráfico, evitando que las soluciones diseñadas para esos momentos tengan un coste permanente durante todo el año.
“No tiene sentido hacer grandes infraestructuras para dos meses”
García Ayllón ha advertido del riesgo de sobredimensionar las infraestructuras para responder únicamente a los picos de tráfico del verano.
En este sentido, ha señalado que actuaciones como un tranvía o grandes ampliaciones de la carretera tendrían que superar un análisis coste-beneficio y ser operativas durante todo el año. Una infraestructura diseñada únicamente para los meses de máxima demanda tendría dificultades para resultar viable económica y técnicamente.
También ha puesto como ejemplo las ampliaciones de carreteras realizadas en Estados Unidos durante décadas, que terminaron generando demanda inducida: aumentar la capacidad de las vías puede acabar provocando más tráfico y reproduciendo los problemas de congestión que se pretendían solucionar.
Por ello, la propuesta para La Manga pasa por actuaciones quirúrgicas y puntuales, aprovechando al máximo las infraestructuras actuales.
El estudio se centrará especialmente en los primeros kilómetros
Aunque el diagnóstico tendrá en cuenta la situación general de La Manga, el estudio se centrará especialmente en los accesos y los primeros kilómetros, donde se concentra el principal problema de movilidad.
Según García Ayllón, a partir del kilómetro 4 o 5 la problemática de tráfico disminuye considerablemente, por lo que el gran cuello de botella se encuentra en la entrada a La Manga.
El estudio ha sido encargado por el Ayuntamiento de Cartagena, aunque cualquier solución de mayor alcance requeriría coordinación con el Ayuntamiento de San Javier, dado que La Manga se extiende por ambos términos municipales.
Un proyecto que podría optar a fondos europeos
La intención de la Cátedra de Movilidad es que la propuesta pueda convertirse en un proyecto de mayor envergadura y optar a fondos europeos.
García Ayllón ha explicado que se pretende crear un consorcio en el que puedan participar empresas tecnológicas y socios de otras ciudades que afrontan problemas similares de movilidad derivados de una fuerte estacionalidad turística.
La Manga podría convertirse así en un proyecto piloto de gestión inteligente de la movilidad en destinos turísticos, con la posibilidad de trasladar posteriormente el modelo a otros lugares donde la población se multiplica durante los meses de verano.
Por el momento, el estudio se encuentra todavía en una fase inicial, aunque los trabajos ya han comenzado. La propuesta definitiva deberá concretar las actuaciones necesarias y determinar su viabilidad antes de que pueda plantearse su ejecución.
