Tengo que expresar públicamente mi profunda preocupación y malestar ante la situación de falta de alumbrado público que afecta desde hace semanas a distintas zonas de La Manga.
La ausencia de iluminación en numerosas calles y avenidas no solo genera una imagen de abandono impropia de uno de los principales destinos turísticos de la Región de Murcia, sino que además supone un grave perjuicio para la actividad económica de los negocios ubicados en estas áreas.
A las puertas de la temporada alta de verano, cuando miles de visitantes comienzan a llegar a La Manga, los comerciantes, habitantes y visitantes, se encuentran con una situación que dificulta el normal desarrollo de su actividad. La falta de luz en las vías públicas, como en la zona de la Avenida del Mediterráneo y Plaza Gola Norte, donde además de comercios hay ocio, zona de deporte y juegos de niños, afecta directamente a la seguridad de vecinos y turistas, reduce la visibilidad de los establecimientos durante las horas nocturnas y perjudica la experiencia de quienes eligen La Manga para disfrutar de sus vacaciones.
Resulta incomprensible que, en un momento clave para la economía local, persistan incidencias de este tipo sin una solución efectiva y urgente. Los comerciantes, hosteleros y empresarios realizan importantes esfuerzos para ofrecer la mejor imagen y el mejor servicio posible, pero necesitan que las infraestructuras públicas estén a la altura de las necesidades de un enclave turístico de referencia.
Las administraciones competentes deberían actuar con la máxima rapidez para restablecer el servicio de alumbrado en todas las zonas afectadas e informen con transparencia sobre las causas de esta situación y los plazos previstos para su resolución.
La Manga vive en gran medida del turismo y de la actividad que se desarrolla durante los meses de verano. Garantizar unas condiciones adecuadas de seguridad, accesibilidad e imagen no es una opción, sino una obligación para preservar la competitividad del destino.
Por Daniel Collado
