El presidente de la Asociación de Comerciantes y Empresarios de La Manga (ACE), José Espinosa, valora en esta entrevista el anuncio del delegado del Gobierno para reforzar el control en el Mar Menor tras la convocatoria de una concentración ilegal de motos acuáticas y embarcaciones. Además, analiza los primeros pasos del nuevo concejal del Litoral, Álvaro Valdés, reclama una mayor coordinación en la gestión de las instalaciones de playa tomando como referencia modelos como los de Alicante y Almería, y ofrece las previsiones del sector turístico para el arranque de la temporada estival, que apunta a repetir las buenas cifras de ocupación del pasado año.
El Delegado del Gobierno ha anunciado nuevas medidas para reforzar el control en el Mar Menor a raíz de una concentración ilegal. ¿Cómo valoran estas iniciativas?
Nosotros valoramos positivamente que exista un primer paso desde el punto de vista legislativo. Es necesario regular el uso del Mar Menor para que exista un marco normativo que permita actuar y garantizar el cumplimiento de las normas.
Sin embargo, creemos que estas medidas son insuficientes. La sensación que existe actualmente es que hay un cierto descontrol porque no hay una supervisión efectiva del día a día. Lo que esperábamos era el anuncio de recursos permanentes de vigilancia y seguridad, no actuaciones puntuales motivadas por una concentración concreta el día 4 de julio.
Lo realmente importante es el trabajo diario y continuo. Ahí es donde creemos que todavía queda mucho por hacer.
Tras la llegada de Álvaro Valdés como nuevo concejal del Litoral, ¿qué balance hacen de los primeros contactos?
Álvaro Valdés acaba de asumir las competencias, pero afortunadamente ya veníamos trabajando con él anteriormente en el ámbito empresarial y de la formación a través de ADLE, por lo que existe una buena relación y conocemos su forma de trabajar.
Sabemos que existe voluntad por su parte para resolver uno de los principales problemas del litoral: la falta de ordenación. Consideramos imprescindible crear una mesa técnica que permita ordenar definitivamente esta situación.
Creemos que ese trabajo no se ha realizado durante los últimos años y confiamos en que ahora pueda impulsarse con el objetivo de tener resuelta esta problemática de cara al próximo año.
Vivimos en una zona turística, no en un municipio pensado para retirarse al silencio. Evidentemente hay que buscar un equilibrio entre la actividad económica y el descanso vecinal, pero ese equilibrio debe alcanzarse con criterios coherentes.
No tiene sentido que una parte de La Manga tenga un horario y otra parte otro diferente. Tampoco resulta lógico que en una zona estén permitidos los patines y bicicletas eléctricas y en otra no. Lo que siempre hemos echado en falta es una verdadera coherencia territorial en toda La Manga.
Vox ha reclamado recientemente una mayor flexibilidad en la ocupación del litoral tomando como referencia el modelo de Almería y Alicante. ¿Cómo valoran este debate?
Intentando ser lo más diplomático posible, sorprende que esta reivindicación llegue ahora.
Durante los últimos tres años el anterior concejal del Litoral tenía la posibilidad de crear una mesa técnica y abordar esta cuestión, pero no se hizo absolutamente nada en ese sentido. De hecho, este año ni siquiera se han presentado alegaciones ante Costas.
Por eso llama la atención que ahora, una vez que el nuevo concejal apenas lleva unas semanas en el cargo, se planteen estas críticas. Creemos que es razonable conceder un margen mínimo para que pueda empezar a trabajar antes de exigir resultados.
Además, esta cuestión nunca ha sido nueva para nosotros. Llevamos tiempo defendiendo que bastaba con analizar los modelos que funcionan en provincias como Alicante y Almería, adaptarlos jurídicamente y trasladarlos a Costas. Era una solución que estaba encima de la mesa desde hace años y sorprende que no se haya trabajado en ella durante todo este tiempo.
El inicio de la temporada viene acompañado de noticias positivas para el sector turístico. ¿Qué valoración hacen?
Las noticias que estamos conociendo demuestran que el sector privado está haciendo muy bien las cosas tanto en La Manga como en Cabo de Palos.
La apertura de nuevos establecimientos como Cabo de Sal o La Alpina y el reconocimiento que están recibiendo algunos negocios como el Solete de Fanático Beach reflejan que la imagen turística de la zona está mejorando y que existe una apuesta clara por la calidad.
Precisamente por eso insistimos tanto en resolver cuanto antes el problema de las instalaciones de playa. Mientras el sector privado está elevando el nivel de la oferta turística, estas dificultades administrativas siguen proyectando una imagen negativa que no beneficia a nadie.
Lo único que pedimos es que la administración acompañe ese esfuerzo del sector privado y facilite las soluciones necesarias.
¿Qué expectativas manejan para los próximos meses en cuanto a ocupación turística?
Las previsiones son bastante positivas. Todo apunta a que tendremos una temporada muy similar a la del año pasado, que ya fue una buena campaña.
El propio sector nos está trasladando que junio está siendo un mes positivo y, si esta tendencia continúa, esperamos cerrar el verano con unos niveles de ocupación prácticamente iguales a los de 2025.
