Mar Menor

La ‘mancha blanca’ del Mar Menor arrasa 7 km² de vegetación submarina y reduce las especies de peces de 21 a 3

La ‘mancha blanca’ del Mar Menor está teniendo consecuencias mucho más graves de lo que se pensaba. Un estudio liderado por el Instituto Español de Oceanografía y la Universidad de Murcia concluye que este fenómeno ha provocado la desaparición de 6,7 kilómetros cuadrados de vegetación submarina y una drástica reducción de la biodiversidad, con zonas donde las comunidades de peces han pasado de 21 especies a tan solo tres.

La investigación, publicada en la revista Marine Pollution Bulletin, documenta por primera vez a nivel mundial el impacto ecológico real de un episodio persistente de whiting —conocido en el Mar Menor como la ‘mancha blanca’—, un fenómeno activo desde 2022 que ya afecta al 9 % de la superficie de la laguna.

La turbidez impide que llegue la luz al fondo

Los investigadores explican que la mancha blanca se origina por un aumento del pH del agua que provoca la formación continua de microcristales de calcita, responsables del característico color lechoso del agua.

El estudio cartográfico, apoyado en imágenes de satélite, determina que este proceso afecta ya a 12,3 kilómetros cuadrados del Mar Menor. En estas zonas, la turbidez del agua es hasta nueve veces superior a la habitual, reduciendo de forma drástica la penetración de la luz solar.

Durante el periodo analizado, únicamente llegó al fondo el 3,9 % de la luz, frente al 18,3 % registrado en las áreas no afectadas. Como consecuencia, la vegetación submarina ha desaparecido completamente en un núcleo central de 6,7 kilómetros cuadrados, creando lo que los científicos describen como un auténtico desierto bajo el agua.

El investigador del IEO-CSIC y autor principal del trabajo, Víctor Orenes-Salazar, señala que la mancha blanca «no se limita a cambiar el color del agua», sino que reduce de forma drástica la luz disponible para las plantas marinas y las cubre de manera continua con partículas de calcita.

Un fuerte impacto sobre la fauna marina

La pérdida de las praderas submarinas tiene un efecto directo sobre la fauna del Mar Menor, ya que estos hábitats sirven de refugio, alimentación y zona de cría para numerosas especies.

Para evaluar este impacto, investigadores de la Universidad de Murcia realizaron un seguimiento durante un año en el que analizaron más de 4.000 peces.

Los resultados muestran una pérdida muy significativa de biodiversidad. En las zonas de control se identificaron 21 especies distintas, mientras que en el borde de la mancha solo aparecieron 10, y en el núcleo más afectado apenas sobrevivían tres especies.

Además, especies estrechamente ligadas a las praderas submarinas, como la aguja de río o el tordo, prácticamente han desaparecido, siendo sustituidas por especies más generalistas, como el gobio negro.

El investigador del Departamento de Zoología de la Universidad de Murcia, Adrián Guerrero-Gómez, advierte de que este fenómeno llega a un ecosistema que ya había sufrido importantes transformaciones durante las últimas décadas, por lo que está acelerando aún más la simplificación de sus comunidades biológicas.

Un fenómeno sin precedentes

Los autores destacan que este trabajo constituye la primera evidencia científica a escala mundial de que un episodio persistente de whiting puede mantenerse durante varios años y provocar cambios ecológicos de gran magnitud.

El estudio también pone de relieve la necesidad de mantener una vigilancia constante sobre la evolución de la mancha blanca para evitar que continúe extendiéndose hacia otras zonas del Mar Menor y evaluar si las praderas submarinas podrán recuperarse en el futuro.

La investigación ha sido desarrollada por científicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) y la Universidad de Murcia, con financiación de los proyectos BELICH, GRASSREC y la Dirección General del Mar Menor de la Comunidad Autónoma.

Redacción DLM

About Author