Cartagena Opinión

Crece el malestar en varios barrios de Cartagena por la falta de juntas municipales y el abandono vecinal: «Estamos en 2026 y seguimos sin representación»

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Vecinos de Los Barreros, Fuente Cubas, Cuatro Santos, San Antón, Media Sala y Santa Ana muestran su descontento con la situación de sus barrios y estudian impulsar una recogida de firmas para reclamar representación municipal y soluciones a sus problemas.

El descontento vecinal crece en distintos barrios de Cartagena ante lo que consideran una situación de desigualdad respecto a otras zonas del municipio. Residentes de Los Barreros, Fuente Cubas, Cuatro Santos, San Antón, Media Sala y Santa Ana están manifestando su malestar por la falta de juntas municipales y de mecanismos de representación institucional que permitan defender directamente los intereses de sus barrios.

La reivindicación tiene un denominador común: la sensación de que sus barrios continúan al margen de la estructura de participación municipal. Una situación que consideran difícil de entender en pleno 2026, especialmente cuando otras zonas de Cartagena sí disponen de órganos propios para trasladar sus necesidades y participar en las decisiones municipales.

Sospechas de intereses partidistas

Entre las críticas que trasladan algunos vecinos aparece también una cuestión política. Consideran que la ausencia de determinadas juntas municipales podría responder a intereses partidistas, al entender que su constitución podría dar lugar a órganos en los que el Partido Popular no tendría garantizado el control.

Una interpretación que ha alimentado el malestar entre residentes, que consideran que los intereses políticos no deberían estar por encima de las necesidades de los barrios ni condicionar su derecho a disponer de representación.

Para estos ciudadanos, la participación municipal debería garantizarse independientemente de qué formación política tenga mayoría en cada territorio. La creación de juntas municipales no debería depender de los resultados que pudieran producirse en ellas, sino del derecho de los vecinos a contar con instrumentos de participación.

Abandono, suciedad e inseguridad: otras preocupaciones vecinales

La falta de representación no es la única preocupación. Los vecinos también trasladan su descontento por el estado que presentan algunas zonas, denunciando problemas de limpieza, mantenimiento urbano, deterioro de espacios públicos y una sensación de abandono que, aseguran, se prolonga en el tiempo.

La inseguridad es otro de los asuntos que genera preocupación. Especialmente graves son las quejas sobre determinadas calles en las que, según relatan residentes, el trapicheo de drogas y otras situaciones conflictivas llegan a dificultar el tránsito normal de los ciudadanos, haciendo que algunos vecinos eviten pasar por determinados lugares.

Se trata de problemas que afectan directamente a la calidad de vida y que, a juicio de los residentes, necesitan una respuesta municipal más contundente. Reclaman calles limpias, espacios públicos cuidados, mayor vigilancia y actuaciones que permitan recuperar la tranquilidad y la convivencia.

Los vecinos consideran que estas circunstancias reflejan la necesidad de que sus barrios cuenten con una interlocución directa con el Ayuntamiento, capaz de trasladar sus problemas y hacer un seguimiento de las soluciones comprometidas.

Una posible recogida de firmas sobre la mesa

Ante esta situación, residentes de los distintos barrios están estudiando la posibilidad de poner en marcha una recogida de firmas para trasladar formalmente su queja al Ayuntamiento de Cartagena.

La iniciativa pretende reunir el respaldo ciudadano y reclamar tanto la creación de las juntas municipales pendientes como una mayor atención a las necesidades de estas zonas.

Conviene señalar que este descontento no parte de las asociaciones de vecinos de los barrios mencionados ni se trata de una iniciativa impulsada por ellas. Es una preocupación que está surgiendo entre vecinos particulares, que consideran necesario dar un paso adelante y reclamar soluciones de manera conjunta.

La reivindicación pone sobre la mesa un debate sobre la igualdad entre barrios y la participación ciudadana en Cartagena. Sus residentes no quieren sentirse ciudadanos de segunda ni tener menos capacidad para defender sus intereses por el simple hecho de vivir en una zona que todavía carece de junta municipal.

La petición es clara: representación, atención y soluciones. Porque Cartagena no termina en el centro ni en sus principales avenidas. Los barrios también forman parte del municipio, también pagan sus impuestos y también merecen ser escuchados.

En pleno 2026, seguir sin una junta municipal y tener que reclamar cuestiones tan básicas como limpieza, seguridad y mantenimiento es, para estos vecinos, una situación que ya no están dispuestos a normalizar.

Daniel Collado

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Cartagenero y español de corazón