El Trabajo Fin de Máster de Miguel Ángel Campisano plantea soterrar el tráfico principal en la entrada sur de La Manga, reduciendo las colas de hasta 300 segundos por vehículo y mejorando la movilidad durante décadas
Cada verano se repite la misma imagen. Kilómetros de retenciones, largas esperas y miles de vehículos atrapados en el acceso a La Manga del Mar Menor. El cruce entre la RM-12 y la Gran Vía se ha convertido desde hace años en uno de los mayores puntos negros de la movilidad de la Región de Murcia durante los periodos de máxima afluencia turística.
Ahora, una propuesta técnica desarrollada como Trabajo Fin de Máster por el ingeniero de Caminos, Canales y Puertos Miguel Ángel Campisano López, de la Universidad de Alicante, plantea una solución integral para transformar por completo este nudo viario mediante la construcción de un paso inferior que permitiría eliminar buena parte de las retenciones que cada verano afectan a residentes y visitantes.
El proyecto, titulado «Proyecto de construcción de paso inferior de la RM-12 en el acceso a La Manga del Mar Menor (Cartagena)», ha sido desarrollado con el nivel de detalle propio de un proyecto constructivo real, incluyendo estudios de tráfico, geotecnia, hidrología, estructuras, drenaje, seguridad vial, impacto ambiental y planificación de obra.

El principal cuello de botella de La Manga
La RM-12 constituye la principal puerta de entrada a La Manga desde Cartagena, Los Belones y Cabo de Palos. Cuando esta carretera finaliza, todo el tráfico debe incorporarse a la Gran Vía de La Manga, único eje longitudinal del istmo.
La configuración geográfica de La Manga, una estrecha franja litoral de unos 22 kilómetros entre el Mar Menor y el Mediterráneo, hace que prácticamente toda la movilidad terrestre dependa de este acceso.
Durante los meses de verano la intensidad del tráfico supera los 25.000 vehículos diarios, llegando incluso a superar los 30.000 vehículos en jornadas de máxima ocupación. En las horas punta circulan alrededor de 1.900 vehículos por hora únicamente en sentido de entrada, provocando largas colas y una notable pérdida de capacidad de la infraestructura.
Actualmente la conexión está resuelta mediante un cruce semaforizado tipo «raqueta», donde confluyen el tráfico de paso con los accesos hacia Cabo de Palos, la zona comercial de Las Dunas y otros viales locales.
Según explica el estudio, esta configuración provoca importantes conflictos entre movimientos de entrada, salida y giro, generando retenciones que afectan también al transporte público, vehículos de emergencia y actividad económica del entorno.


Un túnel bajo la RM-12
La propuesta plantea soterrar el tráfico principal de la RM-12 mediante un paso inferior mientras que, sobre él, una gran glorieta distribuiría todos los movimientos locales.
De este modo, los vehículos que simplemente acceden o abandonan La Manga continuarían su recorrido sin necesidad de detenerse en los semáforos, mientras que los giros hacia Cabo de Palos y el resto de accesos quedarían organizados en superficie.
El objetivo es separar completamente ambos tipos de circulación, eliminando los principales puntos de conflicto existentes en la actualidad.
Simulaciones que avalan la propuesta
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es el completo estudio de tráfico realizado mediante el software profesional Aimsun Next 2026, utilizado habitualmente para analizar grandes infraestructuras viarias.
La simulación reproduce la geometría real del acceso, la regulación semafórica existente y los movimientos de tráfico obtenidos a partir del Plan de Aforos de la Comunidad Autónoma y mediciones específicas realizadas en la zona.
Los resultados muestran un funcionamiento claramente deficiente de la intersección actual, con niveles de servicio E y F, los peores de la clasificación, y demoras superiores a 100 segundos por vehículo, alcanzando incluso los 300 segundos en algunos movimientos.
Sin embargo, al incorporar el paso inferior, las demoras se reducen de forma drástica hasta situarse por debajo de los 10 segundos por vehículo en la mayoría de movimientos, desapareciendo las retenciones generalizadas.
Además, el estudio analiza el comportamiento del acceso en el horizonte de 2046, concluyendo que la infraestructura seguiría funcionando con niveles de servicio B y C, considerados adecuados, incluso con un importante incremento del tráfico.

Un proyecto condicionado por el Mar Mediterráneo
El diseño también ha debido resolver importantes condicionantes técnicos derivados de la proximidad al Mar Mediterráneo
Uno de los principales desafíos ha sido la presencia de un nivel freático muy elevado, localizado aproximadamente a un metro de profundidad, lo que obliga a ejecutar el paso inferior mediante muros pantalla y sistemas especiales de rebajamiento temporal del agua durante las obras.
El estudio contempla además el comportamiento sísmico del terreno, el drenaje frente a episodios de lluvias torrenciales asociadas a DANAs y el dimensionamiento de un sistema completo de bombeo capaz de evacuar un caudal de diseño de 0,40 metros cúbicos por segundo, evitando inundaciones en el interior del túnel.

Inversión de 13,4 millones y 21 meses de obras
El presupuesto estimado para ejecutar la actuación asciende a 13,4 millones de euros, con un plazo de ejecución previsto de 21 meses.
Durante ese tiempo se mantendría la conectividad con Cabo de Palos, la Gran Vía, la zona comercial y el resto de accesos mediante una planificación específica de las fases de obra. Las principales fases de obra (las que mayor espacio y ocupación requieren) estarían comprendidas fuera de la época estival para evitar grandes retenciones y manteniendo en todo momento la circulación del tráfico tanto en sentido de entrada como de salida.

Una propuesta para el futuro de La Manga
Miguel Ángel Campisano considera que la actuación responde a una necesidad ampliamente conocida por residentes y visitantes.
«Se trata de mejorar uno de los puntos con mayor volumen de tráfico de toda la Región de Murcia, un acceso estratégico cuya capacidad actual resulta claramente insuficiente durante los periodos de máxima afluencia», explica el autor.
Aunque el proyecto tiene carácter académico y no forma parte actualmente de ninguna actuación prevista por las administraciones, constituye una propuesta técnica completa que demuestra la viabilidad de una solución capaz de transformar el principal acceso a La Manga y resolver uno de los problemas de movilidad más repetidos cada verano en el litoral del Mar Menor.
Miguel Ángel Campisano López
Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos
📧 miguelangelcampisanolopez@gmail.com

