Thaís Armengol: “No concibo el periodismo de investigación sin pisar el terreno”
La criminóloga, periodista freelance y doctoranda por Blanquerna-Universitat Ramon Llull, investiga el periodismo bajo amenaza de muerte en América Latina, con especial a los profesionales que trabajan sin el respaldo de grandes medios. Acaba de obtener una beca Joan Oró, cofinanciada por la Unión Europea, para desarrollar su investigación doctoral.
Entrevista
Su tesis doctoral aborda el periodismo bajo amenaza de muerte. ¿Cuál es el punto de partida de esta investigación?
El punto de partida es entender qué ocurre cuando informar se convierte en una actividad de riesgo.
Mi tesis doctoral se centra en el periodismo independiente en contextos de violencia extrema, especialmente cuando el crimen organizado, la corrupción o determinados poderes locales condicionan lo que se puede contar y lo que no.
Me interesa estudiar cómo trabajan los periodistas que tienen que medir cada palabra, cada fuente, cada desplazamiento y cada publicación. No hablo solo de amenazas directas. Hablo también de miedo, autocensura, precariedad y soledad profesional.
Cada vez hay más periodistas freelanceo profesionales independientes que investigan temas sensibles sin el respaldo de una gran estructura mediática. Y eso aumenta mucho la vulnerabilidad.
¿Por qué le interesa especialmente la situación de los periodistas freelance?
Porque muchas veces son los más expuestos y los menos protegidos.
Un periodista freelance puede tener vocación, formación, fuentes y capacidad de investigación. Pero muchas veces no tiene una redacción detrás, ni apoyo jurídico estable, ni estructura de seguridad, ni respaldo económico si la situación se complica.
Yo también trabajo como freelance. Muchas de mis investigaciones las he tenido que autofinanciar, y muchas veces sin que ningún medio de comunicación español apostara previamente. Hay temas que interesan cuando ya están hechos, pero muy pocos apuestan cuando todavía hay que salir a buscarlos.
No concibe el periodismo de investigación sin pisar el terreno. ¿De dónde nace esa necesidad?
Creo que nace de algo muy profundo. Siempre fui aventurera y siempre quise investigar asuntos que me removían.
El primer caso que me marcó fue en Nicaragua, con apenas veinte y pico años, con un tema de violencia intrafamiliar que descubrí en una escuela donde daba clases de castellano. Viajé sola, lo vi de cerca y entendí que mi papel iba por ese camino.
No puedo estar únicamente encerrada en un despacho. Necesito ir, verlo con mis ojos, hablar con la gente del lugar y entender cómo funcionan las cosas allí. Para mí investigar es escuchar, observar, palpar la realidad y acercarme al sufrimiento de los demás con respeto.

¿Cómo se investiga una realidad peligrosa sin caer en la imprudencia?
El límite está en no confundir valentía con inconsciencia. Asumir riesgo no significa lanzarse sin medir nada. Significa entender el terreno, proteger las fuentes, calcular los movimientos y saber cuándo hay que avanzar y cuándo hay que parar.
Cuando era más joven era mucho más adrenalínica. Hacía investigaciones sola, asumía más riesgos y muchas veces actuaba sin los protocolos que hoy considero necesarios. La edad te coloca en tu sitio. Te obliga a ordenar, formalizar y protegerte mejor.
Aunque su investigación se centra especialmente en México, también incorpora una mirada hacia Perú y América Latina. ¿Qué vínculos encuentra entre estos contextos?
México es el caso central de mi investigación porque concentra una violencia muy grave contra periodistas. Pero no puede analizarse como una isla. América Latina comparte dinámicas que se repiten con distintas intensidades: crimen organizado, economías ilegales, corrupción, impunidad y miedo.
Perú también forma parte de esa mirada. He estado sobre el terreno, he impartido formación a la Policía Nacional del Perú y he podido observar cómo la extorsión, el sicariato y la inseguridad condicionan la vida cotidiana.
Además, hay una idea que conviene decir sin miedo: aunque algunos países latinoamericanos estén gobernados por fuerzas que se presentan como progresistas, eso no significa que los comunicadores estén más protegidos. En muchos casos siguen estando muy expuestos, golpeados por la violencia, la precariedad o la presión del poder.
En España y Murcia también se habla de precariedad, presiones y demandas abusivas contra periodistas. ¿Qué lectura hace de este escenario?
España no es México, evidentemente. Pero eso no significa que el periodismo español no tenga problemas graves.
Aquí el riesgo muchas veces no llega con una bala. Llega con una campaña en redes, una querella, una presión económica, una llamada incómoda o una demanda judicial que puede hundirte económicamente, aunque acabes ganando.
Las demandas contra periodistas no siempre buscan ganar jurídicamente. A veces buscan agotarte, arruinarte o enviar un mensaje al resto: “mejor no publiques”.
Murcia tampoco está fuera de ese clima. En el periodismo local todo está más cerca: la política, los anunciantes, las instituciones, los intereses económicos y las relaciones personales. A veces no hace falta una gran amenaza para condicionar una cobertura. Basta con saber que publicar algo puede cerrarte puertas.

7. Acaba de obtener una beca Joan Oró, cofinanciada por la Unión Europea, para desarrollar su tesis doctoral. ¿Qué le supone este reconocimiento?
Supone muchísimo porque reconoce institucionalmente una línea de investigación que considero urgente.
En mi caso, que un proyecto sobre periodistas amenazados, crimen organizado, precarización del oficio, nuevas tecnologías y violencia extrema reciba este apoyo significa que el tema importa.
También lo vivo como una forma de ubicación profesional. Durante años he sido vista, en algunos espacios, casi como una periodista aventurera. Pero detrás de eso había trabajo, formación, lectura, campo, investigación y mucha perseverancia.
8. Además de la investigación de terreno, también se la ha podido ver moderando congresos y presentaciones. ¿Cómo convive esa faceta con su trabajo investigando el crimen organizado?
El año pasado participé como presentadora en el V Congreso Mundial sobre Justicia con la Niñez y recientemente he moderado presentaciones de libros en Barcelona. Es un registro diferente, pero también forma parte de mi manera de entender la comunicación.
Moderar actosme reconcilia con una rutina menos peligrosa, más cercana y amable. Me permite tomar aire.
Pero la investigación de terreno sigue siendo una parte central de mi trabajo. En Perú pude realizar una incursión camuflada en zonas donde el sicariato está golpeando con fuerza. Y lo hice al lado de una mujer, la Mayor Jéssica Juárez, a quien le debo parte de la experiencia vivida.
Poder estar allí, entrar en zonas de riesgo y ser reconocida institucionalmente, ha sido algo que me ha costado años construir.
Esperemos que, al fin, sirva para algo.




























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































