La concejal no adscrita María Dolores Ruiz Álvarez ha presentado una moción al Pleno del Ayuntamiento de Cartagena para reclamar la documentación técnica relativa a la conservación y restauración de las pinturas murales de la Ermita de los Ángeles, en el Monte Miral, y garantizar que su intervención se adapte a su estado actual.
Las ermitas del Monte Miral constituyen un conjunto patrimonial protegido cuya conservación acumula expedientes desde 2014. En 2018 se realizó una intervención que, según recoge la moción, fue de carácter temporal y cuyos residuos permanecen abandonados en el Cabezo de San Ginés.
Uno de los principales motivos de preocupación son las pinturas murales de la Ermita número 2. Un informe del Servicio de Patrimonio Histórico de noviembre de 2024 señalaba que la única documentación disponible sobre estas pinturas era una propuesta-presupuesto de restauración fechada en mayo de 2018.
El mismo informe advertía de que no existía entonces una evaluación actualizada del estado de conservación ni un proyecto de restauración completo y detallado. Por ello, se consideró necesario incorporar al proyecto un documento específico para la recuperación de las pinturas, con las actuaciones, partidas y coordinación con el resto de las obras previstas en la ermita.
Un proyecto de 2025 del que falta documentación
En octubre de 2025 se presentó un nuevo Proyecto Básico y de Ejecución refundido, posteriormente autorizado por la Dirección General de Patrimonio Cultural. El documento señala que se incluye, de forma independiente, una “Propuesta de intervención para conservación de pinturas murales de las ermitas del Monte Miral”, redactada por una conservadora-restauradora.
El proyecto contempla además una partida de 16.000 euros para la conservación de las pinturas murales de la Ermita de los Ángeles.
Sin embargo, según denuncia Ruiz Álvarez en su moción, ese documento independiente no figura entre las 109 páginas del proyecto refundido que ha podido examinar la documentación municipal. Esto impide conocer, según la concejal, quién lo redactó y cuándo, así como el diagnóstico realizado, los tratamientos previstos y el alcance concreto de la intervención que fue sometida a autorización patrimonial.
La situación cobra especial importancia porque la documentación anterior conocida se remonta a 2018 y porque el propio Servicio de Patrimonio Histórico reclamó en 2024 una evaluación actualizada y un proyecto específico de recuperación.
Un informe de 2026 alerta del deterioro
La moción incorpora además las conclusiones de un informe elaborado en 2026, a petición de la propia concejal, por una titulada en Conservación y Restauración del Patrimonio Histórico-Artístico tras visitar la Ermita número 2.
Según recoge Ruiz Álvarez, este informe constata el grave deterioro de las pinturas, considera urgente acometer su conservación y restauración y plantea medidas concretas ante el riesgo de pérdida de determinados restos pictóricos.
La concejal sostiene que es necesario comprobar si la propuesta de intervención incorporada posteriormente al expediente responde realmente a una evaluación actualizada del estado de las pinturas y si las actuaciones finalmente autorizadas son suficientes para garantizar su conservación.
Dos peticiones al Gobierno municipal
Por todo ello, la moción plantea dos actuaciones. En primer lugar, solicita al Gobierno municipal que reclame a la Dirección General competente en materia de Patrimonio Cultural una copia íntegra de la propuesta de intervención, así como de la memoria cultural y del resto de documentación técnica que sirvió de base para autorizar las obras, para que sea facilitada a los miembros de la Corporación.
En segundo lugar, pide que, teniendo en cuenta la intervención autorizada y el estado actual de las pinturas, el Ayuntamiento impulse ante la propiedad y la Administración regional las actuaciones necesarias para garantizar su efectiva conservación y restauración y, si fuera necesario, actualizar o adaptar las medidas previstas al deterioro actual del bien.
La iniciativa pone así el foco en la situación de las pinturas murales del Monte Miral y en la necesidad de que la intervención prevista se corresponda con el estado real de conservación de un elemento del patrimonio de Cartagena.

