La Manga Opinión

Si La Manga tuviera un Ayuntamiento propio… tendría un alcalde centrado únicamente en La Manga

Cada verano, cuando La Manga multiplica su población y se convierte en uno de los principales destinos turísticos del Mediterráneo, vuelve a surgir una pregunta que lleva décadas sobre la mesa: ¿qué pasaría si La Manga contara con un Ayuntamiento propio?

Más allá del debate político o administrativo, la respuesta invita a imaginar una gestión completamente diferente de un territorio que, pese a su enorme importancia económica y turística, depende actualmente de dos administraciones distintas: Cartagena y San Javier.

Un alcalde pendiente de La Manga, no de otros municipios

Si La Manga fuera un municipio independiente, tendría un alcalde o una alcaldesa cuya única prioridad sería el litoral. Cada decisión, cada reunión y cada pleno municipal estarían orientados a resolver los problemas de la zona.

Mientras tanto, en la actualidad, es lógico que los gobiernos municipales de Cartagena y San Javier dediquen gran parte de sus esfuerzos al conjunto de sus respectivos municipios. En San Javier, la atención también se centra en eventos tan importantes como el Festival Internacional de Jazz en estas fechas o en las necesidades de Santiago de la Ribera, El Mirador o Roda. En Cartagena, la agenda municipal abarca asuntos como La Mar de Músicas, el casco histórico, los barrios y diputaciones o grandes proyectos para la ciudad.

La Manga, aunque importante para ambos municipios, comparte protagonismo con decenas de núcleos de población más.

Plenos dedicados exclusivamente al litoral

Con un Ayuntamiento propio, los plenos municipales no dedicarían apenas unos minutos a los problemas de La Manga. Toda la sesión giraría en torno a cuestiones que afectan directamente a sus vecinos y visitantes.

Se debatirían asuntos como:

  • La movilidad y los accesos durante el verano.
  • La limpieza y el mantenimiento diario.
  • El estado de las playas y paseos marítimos.
  • La seguridad y el refuerzo policial.
  • El transporte público.
  • El alumbrado y las infraestructuras.
  • La protección del Mar Menor y del Mediterráneo.
  • La planificación urbanística del litoral.
  • Y muchos más..

Además, un municipio propio podría integrar bajo una misma administración localidades con una estrecha relación territorial y social, como Cabo de Palos, Playa Honda, Mar de Cristal, Islas Menores, Los Belones, Los Nietos o Los Urrutias, favoreciendo una planificación conjunta de toda la franja costera.

Hoy viernes 24 de julio por ejemplo es el Peno Extraordinario del Debate del Estado del Municipio en el Ayuntamiento de Cartagena y muy posiblemente La Manga pase de puntillas…

Una administración con dedicación exclusiva

La Manga genera una importante actividad económica basada en el turismo, la hostelería, el comercio y los servicios. Sin embargo, muchas de las reivindicaciones históricas siguen repitiéndose verano tras verano: problemas de tráfico, transporte, mantenimiento, limpieza, iluminación o coordinación administrativa.

Un Ayuntamiento propio permitiría que todas las áreas municipales —Urbanismo, Turismo, Medio Ambiente, Seguridad, Infraestructuras o Servicios Públicos— trabajaran exclusivamente para este territorio durante todo el año.

El papel de las juntas municipales

Es justo reconocer que las juntas municipales realizan un trabajo muy importante y sirven de enlace entre los vecinos y los ayuntamientos. Gracias a ellas se canalizan numerosas propuestas y se trasladan muchas de las necesidades del territorio.

Sin embargo, sus competencias y capacidad de decisión son limitadas. Dependen de los presupuestos y de las prioridades políticas marcadas por los ayuntamientos de los que forman parte, por lo que muchas actuaciones acaban retrasándose o quedan supeditadas a decisiones tomadas lejos del propio litoral.

Un debate que sigue abierto

La creación de un Ayuntamiento propio para La Manga no es una idea nueva. Es un debate que aparece periódicamente entre vecinos, empresarios y colectivos sociales que consideran que un territorio con tanta singularidad y relevancia turística merece una gestión específica.

La cuestión de fondo no es únicamente quién gobierna, sino cuánto tiempo y cuántos recursos puede dedicar la administración a un espacio que cada verano acoge a decenas de miles de personas y que necesita atención constante.

Porque, si La Manga tuviera un Ayuntamiento propio, probablemente tendría un alcalde o una alcaldesa cuyo principal objetivo no sería repartir la atención entre numerosos municipios o barrios, sino levantarse cada mañana pensando exclusivamente en cómo mejorar La Manga y todo su litoral.

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Redacción DLM

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