Asociaciones de vecinos de Cabo de Palos y su entorno, organizaciones de defensa de la naturaleza y pescadores han protestado este 19 de agosto de 2026 contra el vertido permanente e ilegal de las aguas de la depuradora Mar Menor Sur, situado a escasos metros de la orilla de la playa de Cala Reona. Las entidades han alertado a las personas que se encontraban en la playa sobre los posibles riesgos para el ecosistema y la salud.
Las organizaciones participantes son la Asociación de Vecinos de Cabo de Palos, Procabo, Pacto por el Mar Menor, Ecologistas en Acción, ANSE, Asociación de Vecinos de Cobaticas-La Jordana, Alianza Mar Menor, Banderas Negras y Federación de AAVV Cartagena y Comarca Isaac Peral.
Las entidades consideran que este vertido, que concentra las aguas residuales generadas en La Manga y el sur del Mar Menor, constituye un fracaso de los tres niveles de la Administración: local, autonómico y estatal.
La protesta ha contado con varias embarcaciones, entre ellas los veleros Else, de ANSE, y Diosa Maat, de Ecologistas en Acción, así como el pesquero Astrtid II, que tiene la suerte de la Moruna de Cala Reona, y numerosas piraguas que han participado desde el mar. Además, un grupo de buceadores de ANSE ha desplegado una pancarta bajo el agua y en superficie para denunciar el lugar del vertido.
La Depuradora Mar Menor Sur fue construida en el interior del Parque Regional de Calblanque, Monte de Las Cenizas y Peña del Águila. Está gestionada por ESAMUR (Entidad de Saneamiento de la Región de Murcia) y trata la totalidad de las aguas residuales generadas en los tramos de La Manga pertenecientes a Cartagena y San Javier, además de las procedentes de El Algar hasta Playa Honda.
Aunque inicialmente fue concebida para reutilizar las aguas en agricultura, la elevada salinidad de las aguas residuales que recibe, debido a las filtraciones de la red de alcantarillado y a los vertidos a la misma, impide su utilización agrícola sin un proceso previo de desalación.
Hasta hace pocos años, la Desaladora de la Comunidad de Regantes Arco Sur aprovechaba las aguas de la depuradora para su uso en agricultura. Sin embargo, la rotura del emisario y la ausencia de autorizaciones de vertido y de alternativas al mismo impiden actualmente su funcionamiento.
Las aguas residuales son tratadas en la Depuradora Mar Menor Sur y, tras su tratamiento, se vierten a pocos metros de la orilla de la playa de Cala Reona, en el límite con el Parque Regional de Calblanque, Monte de Las Cenizas y Peña del Águila. El punto de vertido se encuentra a tan solo dos metros de profundidad y diez metros de distancia de la orilla.
En los últimos meses, la playa ha sido cerrada en cinco ocasiones por la mala calidad de las aguas de baño debido a los vertidos de la depuradora. Las entidades señalan que, pese a que las aguas son tratadas con cloro para reducir su carga contaminante, los efectos negativos sobre el ecosistema pueden observarse en forma de proliferación de algas verdes que cubren las rocas del entorno y las hojas de las praderas de fanerógamas marinas.
La última rotura del emisario se produjo en 2022 y, desde entonces, permanece pendiente de reparación, una actuación que finalmente asumirá la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS). La colocación de un nuevo tramo de tubería conectado al que todavía se conserva permitiría trasladar las aguas de la depuradora a una zona más profunda.
Sin embargo, las organizaciones consideran que esta actuación no constituye una solución eficaz, ya que los temporales marítimos en el entorno de Cabo de Palos han demostrado en varias ocasiones su capacidad para romper el emisario. Además, advierten de que el vertido se consolidaría en una Zona Sensible, catalogada bajo diferentes figuras de protección ambiental y situada junto a la Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas.
Una propuesta de consenso para una solución definitiva
Las organizaciones urgen a los ayuntamientos de Cartagena y San Javier, a la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a buscar una solución definitiva al tratamiento de las aguas residuales de La Manga y el sur del Mar Menor que vaya más allá de la reparación del emisario de Cala Reona.
Las entidades consideran que no es aceptable mantener un vertido permanente al Mediterráneo de las aguas tratadas en la depuradora una vez reparado el emisario. Como alternativa, proponen trasladar la actual desaladora de la Comunidad de Regantes Arco Sur al interior del Campo de Cartagena para poder aprovechar las aguas una vez depuradas sin arrojar las salmueras en la costa protegida junto a Calblanque.
Las organizaciones consideran que el tratamiento y/o vertido de las salmueras no debería realizarse, en ningún caso, en Cala Reona. Por ello, plantean buscar alternativas como la creación de un gran humedal en tierra u otras formas de vertido en el litoral próximo a Cartagena.
Por último, las asociaciones denuncian que otras depuradoras del entorno del Mar Menor, como la de Los Alcázares, producen aguas depuradas con una elevada concentración de sal, lo que dificulta o impide su uso agrícola. A su juicio, estas instalaciones requieren medidas de gestión final que eviten trasladar el problema al Mar Menor o al litoral mediterráneo próximo a La Manga.
La solución de los problemas ambientales del Mar Menor y su entorno continúa afrontando grandes retos. Entre ellos se encuentra el tratamiento y aprovechamiento de las aguas residuales, una cuestión que las organizaciones consideran pendiente de una solución definitiva.

