La Manga

La Manga, bajo el sol de dos mares: la AECC recuerda que la protección solar debe ser un hábito diario

Entre dos mares y con miles de personas disfrutando cada verano de sus playas, terrazas y actividades al aire libre, La Manga del Mar Menor se convierte también en uno de los lugares donde más importancia cobra la protección frente al sol. El presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer en la Región de Murcia, Eduardo González Martínez-Lacuesta, recuerda en una entrevista con Diario de La Manga que el cáncer de piel continúa aumentando, pese a ser uno de los tumores más prevenibles. Bajo el lema «La piel tiene memoria», insiste en la necesidad de convertir la fotoprotección en un hábito diario, especialmente entre niños, adolescentes, deportistas y trabajadores al aire libre, para disfrutar del verano de forma segura sin renunciar a uno de los principales atractivos de la costa murciana.

El cáncer de piel sigue aumentando en España, con miles de nuevos casos cada año. ¿Cuál es el mensaje principal que quieren trasladar a la población en este momento?

El mensaje principal es claro: pese a su alta incidencia, es uno de los tumores más prevenibles. Sabemos que el principal causa es una sobrexposición a los rayos ultravioletas, en concreto al sol, y pore so la prevención es clave.

El sol nos aporta vida, pero hay que convivir de forma segura con él, no tenerle miedo. Debemos evitar las horas centrales del día, utilizar fotoprotección adecuada, cubrir la piel con ropa, sombrero y gafas de sol, y revisar la piel con frecuencia son gestos sencillos que pueden reducir el riesgo de desarrollar un cáncer de piel. Y lo más importante, hacerlo durante todo el año.

En la Región de Murcia, además, por nuestro clima y nuestro estilo de vida al aire libre, este mensaje es especialmente importante: proteger la piel hoy es cuidar nuestra salud mañana.

Se insiste mucho en que el cáncer de piel es altamente prevenible. ¿Qué hábitos siguen fallando en la sociedad y por qué cuesta tanto interiorizar la protección solar?

Siguen fallando hábitos muy básicos. Asociamos protegernos con los días de sol, verano, playa, piscina… pero en el día a día, incluso días nublados también hay que protegerse.

Es muy importante usar bien la protección solar, de forma periódica, renovarla cada X minutos y no olvidar aplicarla en zonas como orejas, cuello, empeines o cuero cabelludo.

Además, todavía existe una percepción social del bronceado como algo saludable o estético, cuando en realidad el bronceado es una respuesta de la piel ante una agresión. Una quemadura se nota, pero muchas exposiciones sin protección van acumulando daño silencioso en la piel. Por eso insistimos tanto en cambiar la cultura: la protección solar no debe ser algo puntual, sino un hábito de salud.

La campaña de este año se centra en la idea de que “la piel tiene memoria”. ¿Qué significa exactamente este concepto y por qué es tan importante entenderlo desde la infancia?

Desde la Asociación insistimos en que “la piel tiene memoria”, esto significa que el daño solar se acumula a lo largo de la vida. Por eso es clave protegernos y proteger a los más pequeños. La prevención debe comenzar desde pequeños, igual que enseñamos a lavarse los dientes o a ponerse el cinturón de seguridad. La protección solar debe formar parte de la educación en salud desde la infancia.

Cada quemadura, cada exposición prolongada sin protección y cada hábito inadecuado dejan una huella en las células de la piel. Con el paso del tiempo, ese daño acumulado puede aumentar el riesgo de alteraciones cutáneas y de cáncer de piel.

Uno de los focos principales son los niños y adolescentes. ¿Qué medidas concretas deberían incorporarse en colegios, familias y actividades al aire libre para proteger mejor su piel?

Lo primero es incorporar la protección solar como una rutina normalizada. En los colegios y actividades al aire libre se deberían evitar, siempre que sea posible, las horas de mayor intensidad solar, especialmente entre las 11:00 y las 17:00 horas. También es importante habilitar zonas de sombra en patios, excursiones, actividades deportivas y escuelas de verano.

En el caso de los niños y adolescentes, recomendamos el uso de protector solar de amplio espectro, preferentemente FPS 50 o 50+, aplicado antes de la exposición y reaplicado cada dos horas o después del baño, sudor o roce. Pero la crema no debe ser la única medida: hay que complementarla con ropa adecuada, gorras o sombreros de ala ancha, gafas de sol homologadas y una buena hidratación.

Las familias tienen un papel fundamental, porque los niños aprenden por imitación. Si ven que los adultos se protegen, interiorizan antes el hábito. Y en menores de tres años hay que ser especialmente prudentes y evitar la exposición directa y prolongada al sol.

También se pone el acento en trabajadores al aire libre y deportistas. ¿Se está avanzando lo suficiente en la protección de estos colectivos o aún queda mucho por hacer a nivel laboral y social?

Se ha avanzado en sensibilización, pero todavía queda mucho por hacer. Los trabajadores al aire libre y los deportistas reciben una exposición solar acumulada muy importante y, en muchas ocasiones, no son plenamente conscientes del riesgo o no cuentan con medidas suficientes de protección.

En el ámbito laboral, creemos necesario promover que la protección no sea una cuestión individual, que las empresas faciliten cambios de horarios cuando sea posible, que creen zonas de sombra o faciliten protecciones como sombreros, camisetas o gafas que creen barreras fotoprotectora.

En el deporte ocurre algo parecido. Muchas actividades se realizan en horas de alta radiación y durante periodos prolongados. Por eso es importante que clubes, escuelas deportivas, federaciones y familias incorporen protocolos sencillos de protección solar. En una Región como la nuestra, con tantas horas de sol, este enfoque es fundamental.

En la Región de Murcia se están impulsando iniciativas como “No con mi sombrero” y acciones informativas en playas, colegios y escuelas de vela. ¿Qué impacto esperan que tengan estas campañas a pie de calle?

Esperamos que tengan un impacto muy directo, porque llevan el mensaje de prevención justo a los lugares donde se produce la exposición solar: playas, colegios, actividades deportivas, escuelas de vela y espacios al aire libre.

Campañas como “No con mi sombrero” buscan llamar la atención de una forma sencilla y cercana, pero con un mensaje muy serio: no podemos normalizar la exposición solar sin protección. El sombrero simboliza esa barrera física que protege, pero también representa un cambio de mentalidad jugando con una frase clara “Si me expongo me puedo quemar, pero no con mi sombrero”. Prevenir el cancer de piel es sencillo y puede salvar vidas.

El uso de cabinas de bronceado sigue estando presente, especialmente entre población joven. ¿Qué mensaje quieren trasladar sobre este tipo de exposición artificial a la radiación UV?

El mensaje que lanzamos desde la Asociación es muy claro: no recomendamos el uso de cabinas de bronceado. La radiación ultravioleta artificial también daña la piel y aumenta el riesgo de cáncer cutáneo. No existe un bronceado seguro mediante cabinas, ese bronceado no prepara la piel, es una lesión en si misma. Por eso insistimos en que la estética no puede ponerse por encima de la salud. La mejor decisión es evitar este tipo de exposición artificial.

Para terminar, ¿qué señales de alarma deberían vigilar las personas en su piel y cuándo es el momento de acudir a un especialista?

Es importante revisar la piel de forma periódica y prestar atención a cualquier cambio. En los lunares o manchas debemos vigilar la asimetría, los bordes irregulares, los cambios de color, el aumento de tamaño o cualquier evolución diferente. También deben alertarnos heridas que no cicatrizan, lesiones que sangran, pican, cambian de aspecto o zonas ásperas y escamosas persistentes.

Ante cualquier duda, lo recomendable es consultar con el profesional médico de referencia o con un dermatólogo. No hay que esperar a que una lesión duela o sea muy evidente. La detección precoz es fundamental, porque cuando el cáncer de piel se detecta y se trata a tiempo, el pronóstico suele ser muy favorable.

Desde la Asociación Española Contra el Cáncer recordamos además que la población puede acudir a nuestras sedes o contactar con Infocáncer, en el 900 100 036, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para recibir información, apoyo y orientación.