La Manga

Vecinos denuncian la grave falta de iluminación en La Manga tras más de un año de apagones

La Manga del Mar Menor sufre desde hace meses una preocupante falta de iluminación en varios puntos clave de su trazado, una situación que está generando malestar entre vecinos y visitantes por la inseguridad vial y peatonal que provoca. Uno de los casos más llamativos se encuentra en la entrada de La Manga, donde unas 65 farolas llevan apagadas más de un año, sin que hasta el momento se haya ofrecido una solución definitiva.

Esta situación ha sido constatada por Salvador Martínez, vocal de la Junta Vecinal La Manga–Cabo de Palos del PSOE, quien ha puesto de manifiesto el deterioro del alumbrado público y la falta de actuaciones para resolver un problema que se prolonga en el tiempo y afecta a zonas de especial tránsito.

A este problema se suman numerosas farolas fundidas o directamente apagadas por supuestos criterios de ahorro energético en diferentes puntos del municipio. Entre las áreas más afectadas se encuentran los tramos frente al Hotel Londres, la curva de la Isla del Ciervo y distintas zonas de la Gran Vía, donde la visibilidad nocturna es claramente insuficiente.

La situación se agrava en las paradas de autobús, muchas de las cuales permanecen completamente a oscuras. A la falta de alumbrado se suma el apagado de los paneles informativos, lo que dificulta la consulta de horarios y aumenta la sensación de inseguridad en una vía que soporta un elevado volumen de tráfico, especialmente durante los meses de mayor afluencia turística.

Especial preocupación genera también la ausencia de iluminación en las barandillas retroiluminadas de los tres puentes principales de La Manga, actualmente apagadas:

  • Puente de la Gola
  • Mirador de Monte Blanco
  • Puente sobre la Gran Vía (sentido salida), que comunica desde Galerías El Flamenco hasta las viviendas de Monte Blanco

Según recuerdan los vecinos, la retroiluminación de estas barandillas no solo cumplía una función estética, sino que era un elemento clave de seguridad para conductores y peatones. En zonas como Monte Blanco, existen precedentes de accidentes en los que vehículos se salieron de la vía y cayeron a la arena, con un desnivel de hasta 50 metros de caída libre, lo que incrementa la preocupación ante la falta de visibilidad nocturna.

Ya en noviembre del pasado año se puso el foco en los problemas de alumbrado en La Manga. En concreto, se denunció un fallo recurrente en el tramo del kilómetro 7,5, donde las farolas se encendían y apagaban de forma intermitente cada pocos segundos, generando molestias y peligro para la circulación nocturna. La incidencia fue comunicada tanto a la Policía Local de San Javier como al consorcio responsable del mantenimiento eléctrico, sin que la avería llegara a solucionarse, lo que evidenciaba la falta de una respuesta eficaz y prolongaba el malestar vecinal.

Además de la seguridad, el apagado de estas luces supone una pérdida evidente en términos de imagen y atractivo urbano, restando valor al paseo nocturno por la Gran Vía y reforzando la sensación de abandono del entorno.

Los vecinos reclaman una actuación urgente por parte de las administraciones competentes para restablecer el alumbrado público, revisar las instalaciones y priorizar la seguridad en una carretera que, además, presenta numerosos baches y deficiencias en el firme. En definitiva, la iluminación no es un lujo, sino una necesidad básica para garantizar la seguridad y la calidad de vida en La Manga.