Cabo de Palos

Las asociaciones cuestionan la versión del Ayuntamiento tras el cierre de la playa de Cala Reona

El cierre al baño de la playa de Cala Reona decretado este viernes por el Ayuntamiento de Cartagena ha vuelto a poner el foco sobre la situación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Mar Menor Sur y el emisario provisional que vierte junto a la playa, abriendo de nuevo el debate sobre las responsabilidades de las distintas administraciones.

El Ayuntamiento justificó la prohibición temporal del baño por un deterioro de la calidad del agua provocado por una «disfunción puntual» en el sistema de tratamiento de la depuradora. Según explicó el concejal de Infraestructuras, Diego Ortega, la incidencia fue resuelta con rapidez, aunque la playa permanecerá cerrada hasta conocer los resultados de las analíticas realizadas durante la mañana.

En su comparecencia, Ortega aseguró que la depuradora está pendiente de dos actuaciones que debe ejecutar el Ministerio para la Transición Ecológica: la implantación de un tratamiento terciario y la construcción de un nuevo emisario que aleje el punto de vertido de la zona de baño, reclamando al Gobierno central que acelere unas obras que calificó de urgentes.

Sin embargo, estas declaraciones han sido contestadas por distintas asociaciones vecinales y ambientales, que consideran que el Ayuntamiento está ofreciendo una versión incompleta de la situación.

Desde estos colectivos recuerdan que la mejora del tratamiento terciario y la renovación del emisario son actuaciones diferentes y sostienen que no puede atribuirse toda la responsabilidad al Ministerio. Explican que la entidad que gestiona la depuradora es ESAMUR, dependiente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, administración que ostenta las competencias en materia de depuración.

Las asociaciones reconocen que el Ministerio ha asumido la financiación y ejecución de determinadas obras consideradas prioritarias para la recuperación del Mar Menor, entre ellas precisamente el tratamiento terciario y la renovación del emisario, pese a tratarse —afirman— de actuaciones que exceden sus competencias directas.

Aun así, admiten que la ejecución de estas obras avanza con más lentitud de la deseada, aunque consideran que esa circunstancia no puede servir para trasladar íntegramente la responsabilidad al Gobierno central.

Sin embargo, por la información que  disponen, ESAMUR tenía prevista la ejecución urgente de una actuación de mejora en dicha planta, consistente en la incorporación al proceso de depuración de una unidad de dosificación de sulfato de alúmina destinada a la eliminación del fósforo del vertido. Esta medida permitiría reducir significativamente el proceso de eutrofización de las aguas receptoras, especialmente durante el periodo estival, cuando se registran los mayores caudales.

Esta actuación constituye, actualmente, la única solución de urgencia viable para minimizar los vertidos que vienen produciéndose en la orilla desde el año 2022, siendo esta actuación competencia exclusiva de la CARM y del Ayuntamiento de Cartagena,mientras se desarrolla la solución estructural definitiva al problema —que incluiría la implantación de un sistema de depuración terciaria y la reparación del emisario— cuyas obras, previsiblemente, requerirán todavía varios años para su completa ejecución. La obra fue licitada el 29 de julio de 2025 y adjudicada oficialmente a la empresa CADAGUA, S.A. el 2 de octubre de 2025, por un importe de 252.669,98 €, con el compromiso contractual de que la instalación estuviera operativa antes de mayo de 2026.

Reclaman información a los bañistas

Los colectivos recuerdan además que llevan desde el pasado año solicitando medidas para informar a los usuarios de la playa sobre la situación del emisario provisional.

En concreto, reclaman que mientras continúe el actual punto de vertido situado prácticamente en la línea de costa se instalen paneles informativos que expliquen a los bañistas la naturaleza de las aguas que se vierten y las circunstancias del tratamiento que reciben.

Según indican, mientras no entren en funcionamiento las mejoras previstas en la depuradora, el efluente continúa sometido al proceso habitual de desinfección, manteniendo un contenido de cloro residual derivado del tratamiento, por lo que consideran necesario aplicar los principios de transparencia y prevención mediante una adecuada señalización.

La petición cobra especial relevancia tras el cierre de este viernes, ya que consideran que los usuarios de Cala Reona deben disponer de toda la información sobre las características del vertido mientras persista la situación actual.

El episodio vuelve así a evidenciar la complejidad administrativa que rodea la gestión de la EDAR Mar Menor Sur, con responsabilidades repartidas entre distintas administraciones y obras pendientes cuya ejecución sigue siendo objeto de controversia, mientras los episodios de afección a la calidad del agua continúan teniendo consecuencias directas para una de las playas más emblemáticas del entorno de Cabo de Palos.

Por AAVV Cabo de Palos, Ecologistas en Acción, ANSE, Pacto por el Mar Menor, AAVV Covaticas-La Jordana, PROCABO.

Redacción DLM

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