Cabo de Palos

PROCABO exige medidas urgentes para frenar las motos de agua en la Reserva Marina de Cabo de Palos por motivos de seguridad y conservación

Carta abierta al presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, y al consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía

Desde la Asociación para la Protección de Cabo de Palos (PROCABO) queremos trasladarles nuestra preocupación por una situación que cada verano se repite en el entorno del Faro de Cabo de Palos, sus calas y playas, y que consideramos incompatible con los objetivos de conservación establecidos en el reciente Decreto n.º 31/2026, de 14 de mayo, por el que se regula la Reserva Marina de Interés Pesquero de Cabo de Palos-Islas Hormigas.

En primer lugar, queremos reconocer el importante avance que ha supuesto la ampliación de la Reserva Marina hacia el litoral de Cabo de Palos. Se trata de una reivindicación largamente esperada por numerosos colectivos, científicos, pescadores y ciudadanos comprometidos con la conservación de este espacio excepcional del Mediterráneo.

Sin embargo, toda figura de protección requiere algo más que una delimitación administrativa. Requiere medidas eficaces de gestión, vigilancia y control que permitan que los objetivos de conservación se traduzcan en una mejora real del medio natural.

En este sentido, observamos con preocupación cómo las motos de agua continúan navegando a gran velocidad en el entorno del Faro de Cabo de Palos, Playa de Levante, Cala Túnez, Cala Fría y otras zonas próximas al ámbito protegido, sin que exista una vigilancia efectiva que garantice el cumplimiento de las limitaciones establecidas.

Esta situación genera una doble amenaza. La primera afecta directamente a la seguridad de las personas. Las playas y calas de Cabo de Palos reciben cada verano a miles de usuarios. Además del baño tradicional, son cada vez más frecuentes actividades como la natación en aguas abiertas, el snorkel, el buceo recreativo o la fotografía submarina. Muchos nadadores sobrepasan habitualmente la línea de balizamiento de 200 metros desde la costa, algo perfectamente normal en un enclave de estas características.

La presencia de motos de agua navegando a velocidades elevadas en las proximidades de estas zonas supone un riesgo evidente de accidente grave. No estamos ante una hipótesis remota. Los accidentes ocurridos en distintos puntos del litoral español durante los últimos años demuestran que el peligro existe y que las consecuencias pueden ser irreversibles. Las administraciones tienen la obligación de actuar antes de que ocurra una desgracia y no después.

La segunda amenaza afecta directamente a los valores naturales que justifican la propia existencia de la Reserva Marina. Las motos de agua constituyen una de las actividades náuticas con mayor generación de ruido y perturbación. Numerosos estudios científicos han demostrado que el ruido submarino altera el comportamiento de peces, invertebrados y mamíferos marinos, afectando a sus procesos de alimentación, orientación, reproducción y comunicación.

Las aguas de Cabo de Palos albergan algunas de las comunidades marinas más valiosas del Mediterráneo occidental. Además, constituyen una zona habitual de paso de cetáceos, entre ellos calderones y rorcuales, cuya presencia es conocida y documentada por pescadores, navegantes, buceadores y científicos.

Resulta difícil comprender que se destinen importantes esfuerzos públicos a ampliar la protección de la Reserva Marina mientras se permite una actividad cuyo principal atractivo es precisamente la velocidad, la aceleración continua y la generación de ruido en un espacio especialmente sensible.

La experiencia reciente del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar ofrece un ejemplo que merece ser estudiado. Allí, tras años de quejas vecinales y problemas de control, las motos de agua han sido prohibidas en el litoral protegido por motivos de seguridad y conservación ambiental, constatándose una mejora inmediata de la situación.

Por ello, PROCABO solicita a la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia:

  1. El refuerzo inmediato de la vigilancia marítima en el entorno de la Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas.
  2. La aplicación efectiva de las limitaciones existentes en materia de navegación y seguridad.
  3. La realización de una evaluación específica sobre el impacto de las motos de agua en los objetivos de conservación de la Reserva.
  4. El estudio de una prohibición expresa de la circulación de motos de agua dentro del ámbito protegido de la Reserva Marina, siguiendo el ejemplo de otros espacios naturales protegidos del litoral español.
  5. La actualización y sustitución de la cartelería y planos informativos existentes en Cabo de Palos para adaptarlos a la nueva delimitación aprobada por el Decreto 31/2026, de modo que ciudadanos y visitantes dispongan de información clara y actualizada sobre el espacio protegido y sus normas de uso.
  6. La inspección de los centros que alquilan estas embarcaciones para comprobar si cumplen con la normativa de seguridad establecida por el Ministerio de Transportes.

La ampliación de la Reserva Marina ha sido una excelente noticia para Cabo de Palos y para toda la Región de Murcia. Precisamente por ello creemos que ahora corresponde dar un paso más y garantizar que la protección aprobada sobre el papel se convierta en una protección efectiva sobre el mar.

Porque la conservación de uno de los espacios marinos más valiosos de Europa y la seguridad de quienes lo disfrutan cada día merecen una actuación decidida antes de que tengamos que lamentar consecuencias irreparables.

Atentamente,

Asociación para la Protección de Cabo de Palos (PROCABO)

https://procabo.blogspot.com/2026/06/los-impactos-y-peligros-de-las-motos-de.html https://www.transportes.gob.es/marina-mercante/nautica-de-recreo/normas-de-seguridad-yrecomendaciones/motos-nauticas/normas-de-seguridad-para-motos-nauticas

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